La innovación y el desarrollo tecnológico del agro paraguayo también llevan el sello de mujeres que, desde distintos espacios y generaciones, contribuyen a generar conocimiento, fortalecer la investigación y abrir nuevas oportunidades para el país. Estela Ojeda, gerente del Instituto de Biotecnología Agrícola (Inbio), y Fátima...
02 Nov Mujeres que impulsan la innovación y la tecnología en el agro paraguayo
La innovación y el desarrollo tecnológico del agro paraguayo también llevan el sello de mujeres que, desde distintos espacios y generaciones, contribuyen a generar conocimiento, fortalecer la investigación y abrir nuevas oportunidades para el país.
Estela Ojeda, gerente del Instituto de Biotecnología Agrícola (Inbio), y Fátima Melgarejo, encargada de la unidad de datos de Inbiotech, representan ese aporte femenino a la construcción de una agricultura cada vez más innovadora y basada en la ciencia.
Con 40 años de trayectoria profesional, Ojeda ha dedicado su carrera al estudio de las semillas, la propiedad intelectual y el desarrollo de nuevas tec-nologías. Ingeniera agrónoma, con dos maestrías—una en Ciencia y Tecnología en Semillas y otra en Propiedad Intelectual y Nuevas Tecnologías—, trabajó en el Ministerio de Agricultura, el Senave y organizaciones vinculadas al sector semillero. También formó parte del proceso de creación del Inbio, institución desde la cual hoy busca seguir fortaleciendo la investigación nacional.
“Mi aspiración profesional es seguir construyendo camino para impulsar el desarrollo de la innovación, tecnología e investigación en Paraguay”, expresó. Desde la gerencia del Inbio, uno de sus prin-cipales desafíos es consolidar a Inbiotec como un referente de investigación agrícola en el país, promoviendo la generación de conocimiento y el desarrollo de capacidades científicas.
Su historia profesional también convive con su vida familiar: es madre de cinco hijos, abuela de tres nietos y espera uno más. Una trayectoria que refleja cómo las mujeres construyen espacios de liderazgo y aportan su experiencia a sectores es-tratégicos para el desarrollo nacional.
Por otro lado, Fátima Melgarejo también encuentra en la ciencia y la investigación su vocación. Como ingeniera agrónoma y encar-gada de la unidad de datos de Inbiotec, mo-nitorea el clima y las condiciones que influyen en el desarrollo de los cultivos dentro del parque de investigación. Su trabajo permite reunir información clave para comprender el comportamiento de los cultivos y aportar al proceso de investigación agrícola.
Melgarejo considera que el futuro del país está estrechamente vinculado con la formación de pro-fesionales capaces de generar conocimiento y de-sarrollar soluciones. “Creo que el futuro del país depende de gente preparada y dispuesta a trabajar en investigación y desarrollo. Me parece muy im-portante que los jóvenes se formen para construir un futuro mejor”, señaló.
Las experiencias de ambas profesionales muestran que el desarrollo tecnológico no depende únicamente de equipos, infraestructura o inversiones, sino también del talento humano que investiga, experimenta y transforma el conocimiento en oportunidades. Desde la experiencia de quienes abrieron camino hasta el impulso de las nuevas generaciones, las mujeres ocupan un lugar fundamental en la construcción de una agricultura paraguaya más innovadora, competitiva y preparada para los desafíos del futuro.