El sector agropecuario paraguayo continúa consolidándose como uno de los principales motores de la economía nacional. Así lo señala el informe Perspectivas Agrícolas IICA-FAO 2025-2026, que ubica al país entre las economías de la región con una fuerte base productiva, al tiempo que identifica importantes...
20 Jul Presentan reporte y perspectivas del agro paraguayo
El sector agropecuario paraguayo continúa consolidándose como uno de los principales motores de la economía nacional. Así lo señala el informe Perspectivas Agrícolas IICA-FAO 2025-2026, que ubica al país entre las economías de la región con una fuerte base productiva, al tiempo que identifica importantes desafíos para garantizar un desarrollo más inclusivo y resiliente.
De acuerdo con el reporte ejecutivo elaborado por Hugo Jiménez De Recalde, el agro repre-sentó el 12% del Producto Interno Bruto (PIB) y generó el 17% del empleo total durante 2023, ratificando su papel estratégico en el crecimiento económico y la generación de divisas para el país.
El informe también destaca el posicionamiento de Paraguay en materia de apertura comercial y sanidad vegetal. El país registra un bajo núme-ro de medidas no arancelarias en comparación con otras naciones de la región y mantiene una participación activa en el Comité de Sanidad Vegetal del Cono Sur (Cosave), contribuyendo a la prevención de plagas y al fortalecimiento del comercio agrícola regional.
Otro de los aspectos valorados es la incorpora-ción de nuevas tecnologías al sistema produc-tivo. En ese sentido, la aprobación comercial de la soja HB4, con tolerancia a condiciones de sequía, es señalada como un avance relevante en la adopción de herramientas biotecnológicas que pueden contribuir a mejorar la resiliencia de la producción frente a escenarios climáticos cada vez más variables.
No obstante, el estudio advierte que Paraguay enfrenta importantes retos para sostener su competitividad. Entre ellos sobresale la alta vul-nerabilidad del sector a los fenómenos climáti-cos extremos. Como ejemplo, recuerda que la sequía registrada en 2021 redujo la producción nacional de soja de 10 a 8 millones de toneladas, evidenciando el impacto que pueden tener estos eventos sobre la economía y las exportaciones.
El documento también pone el foco en la limitada inversión pública en investigación y desarrollo agropecuario, que alcanza apenas el 0,3% del PIB agrícola, un nivel que ubica al país dentro de los sistemas de investigación de menor escala en América Latina.
A ello se suma una marcada brecha digital en las zonas rurales. Menos del 25% de los hoga-res rurales cuenta con acceso a internet y la diferencia de conectividad entre los hogares de mayores y menores ingresos alcanza los 71 puntos porcentuales, una de las desigualdades más pronunciadas registradas por el informe.
En el caso de la agricultura familiar, el reporte identifica limitaciones estructurales que conti-núan condicionando su desarrollo. Menos del 10% de los pequeños productores accede a ser-vicios esenciales como crédito, asistencia téc-nica o sistemas de riego, factores considerados fundamentales para mejorar la productividad, la adaptación al cambio climático y la sostenibili-dad del sector.
Las conclusiones del informe plantean que, si bien Paraguay cuenta con una base agropecua-ria sólida y competitiva, será necesario incremen-tar las inversiones en innovación, infraestructura y desarrollo rural para reducir las brechas exis-tentes y fortalecer la capacidad del sector para enfrentar los desafíos climáticos, tecnológicos y productivos de las próximas décadas.