El sector agropecuario nacional y regional celebra la medida del Parlamento Europeo que puso freno a la clasificación de la soja como materia prima de alto riesgo ambiental, destacando que la reglamentación conocida por sus siglas en inglés (ILUC), no contemplaba las realidades productivas ni...
20 Jul “La evaluación europea a la soja no reflejaba la realidad de Paraguay», dijo exministro
El sector agropecuario nacional y regional celebra la medida del Parlamento Europeo que puso freno a la clasificación de la soja como materia prima de alto riesgo ambiental, destacando que la reglamentación conocida por sus siglas en inglés (ILUC), no contemplaba las realidades productivas ni los avances en sostenibilidad alcanzados por nuestro país.
Así lo sostuvo el exministro de Agricultura y Ga-nadería, Santiago Bertoni, al recordar que una de las principales preocupaciones del sector era que la soja fuera evaluada como una materia prima global, sin diferenciar el desempeño ambiental de cada país o región.
«Siempre nos preocupó el hecho de que clasificaban a la soja como materia prima global sin tener en cuenta las realidades de producción y los esfuerzos que hace cada país en cuanto a sostenibilidad. En Paraguay la soja está desacoplada de la deforestación desde hace más de 20 años y eso se puede demostrar superponiendo los mapas de deforestación con los de expan-sión del cultivo», afirmó.
El exministro destacó que, tras la implementa-ción de las normativas de protección de los bosques en la Región Oriental, la expansión del cultivo de soja dejó de estar vinculada a procesos de deforestación, un aspecto que, a su criterio, no era reconocido por la reglamentación europea.
La crisis energética europea
Consultado sobre las razones que llevaron a la Comisión Europea a frenar la normativa, Bertoni señaló que el contexto energético que atraviesa Europa tuvo un peso determinante.
Explicó que la estrategia europea de cambiar su matriz energética (dependiendo en mayor medida del gas natural ruso), quedó debilitada tras la guerra entre Rusia y Ucrania, lo que elevó signifi-cativamente los costos.
En ese escenario, sostuvo que el aceite de soja se convirtió en una materia prima estratégica para sostener la expansión de los biocombusti-bles.
«La industria europea es consciente de que sa-car a la soja implicaría enormes sobrecostos. Por eso considero que esas presiones contribu-yeron a que finalmente el aceite de soja fuera ex-cluido del riesgo ILUC», opinó.
Una reglamentación que mide con la misma vara
Bertoni también cuestionó que la reglamentación europea se basa en indicadores generales sin considerar la situación particular de cada país productor.
Según explicó, esa metodología hubiera obligado a Paraguay a implementar complejos siste-mas de trazabilidad y mayores exigencias administrativas para demostrar que su producción no está asociada a la deforestación, pese a los avances ya alcanzados en materia ambiental.
Advirtió que esos nuevos requisitos no solo in-crementarían los costos para toda la cadena productiva, sino que afectarían especialmente a los pequeños productores.
Para el exministro, el reconocimiento de las di-ferencias entre los países productores constituye un paso importante hacia regulaciones más equilibradas, que contemplen tanto los objetivos ambientales como la realidad de los sistemas productivos y el esfuerzo realizado por naciones como Paraguay en materia de sostenibilidad.