Tras la aprobación del acuerdo Mercosur-Unión Europea en la Cámara de Diputados, gremios del sector productivo expresaron inquietud ante la aplicación de “salvaguardias unilaterales” por parte del bloque europeo, al considerar que podrían dificultar la implementación efectiva del pacto comercial. Referentes del sector advirtieron que, más...
23 Mar Gremios reiteran preocupación por posibles trabas
Tras la aprobación del acuerdo Mercosur-Unión Europea en la Cámara de Diputados, gremios del sector productivo expresaron inquietud ante la aplicación de “salvaguardias unilaterales” por parte del bloque europeo, al considerar que podrían dificultar la implementación efectiva del pacto comercial.
Referentes del sector advirtieron que, más allá de los avances en materia de negociación, el principal desafío será la operatividad del acuerdo en un contexto marcado por nuevas regulaciones unilaterales impuestas por la Unión Europea.
El presidente de la Unión de Gremios de la Producción (UGP), Héctor Cristaldo, cuestionó la adopción de medidas sin consulta previa con el Mercosur, puesto que la UE sigue sacando salvaguardias y la aplicación efectiva del acuerdo dependerá de cómo evolucionen esas disposiciones que pueden terminar en letra muerta lo firmado.
En este contexto, mencionó medidas como eventuales impuestos al carbono y regulaciones específicas que afectarían al sector agrícola, entre ellas el reglamento 1.115. También cuestionó decisiones que afectan la clasificación de productos, como el caso del aceite de soja al que ya no califican como biocombustible sostenible, sin ningún argumento científico válido hacen a la soja responsable indirecto del camibio de uso de suelo.
Por su parte, Hugo Pastore, director de la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco) coincidió en las preocupaciones y advirtió sobre el impacto directo de las nuevas normativas en la exportación de soja.
Una de las principales dificultades radica en la exigencia de segregación física del producto, contemplada en la reglamentación europea, lo que resulta “casi imposible” de cumplir en el contexto del comercio global de granos, ya que el sistema de comercialización se basa en la mezcla de granos en silos, lo que hace inviable separar cargas por origen individual.
“Si esto no se flexibiliza, será muy difícil hacer negocios con la Unión Europea”, mencionó a UH.
Ante este escenario, los gremios coinciden en que el diálogo será clave para redefinir las condiciones de la relación comercial, ya que el acuerdo podría ser beneficioso si contribuye a reducir la brecha actual en el comercio bilateral entre Paraguay y la Unión Europea, y que garantice un acceso real a los mercados.