Productores de la agricultura familiar de Coronel Bogado y otras comunidades cercanas comenzaron a mejorar la rentabilidad de sus fincas mediante la elaboración de ensilaje a partir de maíz y soja. La práctica fue impulsada por el Instituto de Biotecnología Agrícola, a través del cooperador...
16 Mar Pequeños productores suman valor al maíz con producción de ensilaje en Itapúa
Productores de la agricultura familiar de Coronel Bogado y otras comunidades cercanas comenzaron a mejorar la rentabilidad de sus fincas mediante la elaboración de ensilaje a partir de maíz y soja. La práctica fue impulsada por el Instituto de Biotecnología Agrícola, a través del cooperador del Programa de Agricultura Sostenible con Biotecnología (PASB).
Cada año más agricultores adoptan esta alternativa productiva para fortalecer sus sistemas productivos, promover el valor agregado y asentar las bases de prácticas de rotación de cultivos, siembra directa y manejo integrado de plagas.
En esta oportunidad, la comunidad de productores de San Francisco que reside en el distrito de Coronel Bogado, Itapúa, iniciaron con la producción de ensilaje para alimentación del ganado vacuno, porcino y aviar, mediante el ejemplo de trabajo del cooperador del PASB Francisco Silva.
Silva cuenta con una parcela demostrativa desde el 2020 que hoy funciona como espacio de capacitación para los productores
En sus inicios, el productor acompañó a los productores Hugo Rodríguez y Sergio Fleitas. Un año después, la experiencia se replicó en la comunidad Santa Clara con Eleuterio Urunaga, con la profesora Gloria Leguizamón y el Ing. Becani. Posteriormente se sumaron otros productores como Ever Arce, Andrés Taboada, Cosme Vera y Mariano Vera.
La práctica también se extendió a distritos vecinos como San Cosme y San Damián, con el acompañamiento del Ing. Marcos Ferreira y Martín Fleitas, y al distrito de General Delgado. Para 2023, algunos productores comenzaron incluso a comercializar ensilaje a ganaderos de la zona, quienes posteriormente incorporaron la técnica en sus propias fincas.
Cada año, más agricultores adoptan esta alternativa productiva. La iniciativa demuestra cómo la transferencia de conocimientos entre productores contribuye a diversificar los ingresos y fortalecer la producción familiar.