La campaña de zafriña (soja y maíz) avanza con tres escenarios bien diferenciados en el campo, entre cultivos con desarrollo avanzado, otros que recién están en etapa de germinación y zonas más retrasadas donde todavía continúa la siembra. Este panorama es distinto según las condiciones...
09 Mar Condiciones climáticas marcan una zafriña con siembras tardías y desarrollo dispar
La campaña de zafriña (soja y maíz) avanza con tres escenarios bien diferenciados en el campo, entre cultivos con desarrollo avanzado, otros que recién están en etapa de germinación y zonas más retrasadas donde todavía continúa la siembra. Este panorama es distinto según las condiciones climáticas registradas en cada zona.
Las lluvias y chaparrones se presentan de manera muy irregular entre departamentos e incluso entre localidades cercanas. A esto se suman las altas temperaturas propias de la época, generando un contexto complejo para la implantación de los cultivos.
Este año, la campaña es desafiante debido al retraso en la cosecha de la zafra principal, lo que desplazó el calendario de siembra, y la situación se agravó con la escasez de humedad en el suelo.
En zonas del este de la Región Oriental se registraron chaparrones que permitieron avanzar con un porcentaje importante de la siembra, aunque aún quedan áreas pendientes. “Tanto en soja como en maíz tenemos tres escenarios: algunos cultivos con cerca de 30 centímetros que muestran buen desarrollo, otros que están en germinación y zonas que siguen sembrando”, explicó el ingeniero Rubén Sanabria, productor de la zona norte de Alto Paraná.
El productor señaló que las condiciones de humedad no permitieron sembrar inmediatamente después de la cosecha, aunque se logró avanzar en buena parte de las áreas previstas. A pesar de las dificultades, se mantiene una perspectiva positiva para alcanzar la superficie esperada y lograr buenos rendimientos, aunque la llegada de lluvias más generalizadas será clave en esta etapa del cultivo.
Itapúa
En el departamento de Itapúa, la campaña de zafriña también atraviesa un escenario complejo, marcado por retrasos en el calendario de siembra y condiciones climáticas poco favorables para el desarrollo de los cultivos.
El productor Marcio de Souza explicó que la segunda campaña agrícola comenzó con entre 15 y 20 días de atraso respecto al calendario habitual. Este año muchos productores recién pudieron sembrar hacia los últimos días del mes e incluso algunos continúan realizando la siembra, asumiendo riesgos ante la falta de condiciones climáticas adecuadas.
“El problema es que no está lloviendo de forma uniforme. Estamos teniendo chaparrones aislados y eso provoca una germinación muy desuniforme en sorgo, maíz y también en soja”, indicó a Canal Pro.
A pesar de las dificultades, numerosos productores continúan apostando a la zafriña debido a su importancia dentro del sistema productivo. En muchos casos, la producción se destina a la obtención de semillas que posteriormente serán utilizadas en la siguiente campaña de verano.
En San Pedro, también se da un estrés hídrico importante y los productores se mantienen a la espera de lluvias. El productor Julio Chilavert indicó que hay productores que sembraron tanto soja como maíz, pero otros se mantienen aguardando para sembrar chía.
Cultivo estratégico
Más allá del componente productivo, la zafriña cumple además un rol clave en la rotación de cultivos y en la conservación del suelo. La inclusión de especies como maíz o sorgo aporta cobertura vegetal, materia orgánica y protección frente a la erosión.
Las decisiones productivas también están condicionadas por la situación económica de cada finca. Algunos productores, con mayor disponibilidad de recursos y menor dependencia de tierras arrendadas, optan por cultivos de cobertura como avena, mijo o pasturas para mejorar la estructura del suelo. En cambio, quienes enfrentan mayores costos de alquiler y producción suelen priorizar cultivos de renta durante la zafriña.
A este contexto se suman los altos costos de insumos y los bajos precios de algunos granos y cereales, por lo que muchos productores buscan generar ingresos en la zafriña para cubrir parte de los costos operativos mientras esperan la próxima temporada agrícola.