Según el estudio de Caracterización de la Agricultura Familiar Paraguaya, elaborado a partir de los datos del Censo Agropecuario Nacional 2022, el 82% de los productores están asociados a alguna organización, lo que evidencia su protagonismo en los espacios de articulación y cooperación rural. La participación...
15 Dic Fortalecer el asociativismo es clave para la agricultura familiar
Según el estudio de Caracterización de la Agricultura Familiar Paraguaya, elaborado a partir de los datos del Censo Agropecuario Nacional 2022, el 82% de los productores están asociados a alguna organización, lo que evidencia su protagonismo en los espacios de articulación y cooperación rural.
La participación de las fincas de la agricultura familiar en organizaciones comunitarias y productivas revela un papel decisivo en su consolidación, ya que esta participación refleja un tejido social activo, donde las fincas encuentran en la organización una herramienta para enfrentar desafíos productivos, económicos y territoriales.
En relación al tipo de asociación, el estudio muestra que el 49% de las fincas organizadas lo hacen a través de comités o comisiones vecinales.
Estas instancias, aunque semiformales, cumplen funciones clave para la articulación de asistencia técnica, gestión de insumos y, en muchos casos, sirven como plataformas de representación ante instituciones públicas.
Su mayor fortaleza radica en la flexibilidad y la cercanía con las dinámicas locales. Sin embargo, el informe advierte también sobre sus límites, ya que se observó una falta de sostenibilidad institucional, el escaso acceso a financiamiento formal y la ausencia de herramientas jurídicas que les permitan escalar hacia modelos más sólidos de comercialización o industrialización.
Un 34% de las fincas participa en asociaciones o federaciones de productores, organizaciones más consolidadas que cuentan con personería jurídica, estatutos y estructuras internas definidas. Su crecimiento representa un paso importante hacia la formalización y el fortalecimiento económico del sector.
En un nivel menor de participación aparece el cooperativismo, con el 13% de participación. Aunque este modelo es reconocido por su potencial para mejorar el acceso al crédito, promover la compra conjunta de insumos y dinamizar procesos de transformación y comercialización, su presencia es aún limitada.
El material insta a revitalizar el cooperativismo, mediante políticas públicas, formación de liderazgos y mecanismos de control transparente, que sería clave para mejorar la posición del agricultor familiar en la cadena de valor.
En conjunto, los datos muestran una agricultura familiar activa, organizada y con fuerte arraigo territorial, pero que aún enfrenta desafíos estructurales para consolidar modelos asociativos más robustos.
El informe llama a fortalecer estas formas de organización, desde los comités hasta las cooperativas, como camino indispensable para impulsar un desarrollo rural más equitativo, sostenible e inclusivo.