UGP | Dátiles: Un cultivo pionero que transforma la producción y proyecta desarrollo social
20246
wp-singular,post-template-default,single,single-post,postid-20246,single-format-standard,wp-embed-responsive,wp-theme-bridge,ajax_fade,page_not_loaded,,paspartu_enabled,overlapping_content,transparent_content,qode-theme-ver-17.2,qode-theme-bridge,disabled_footer_bottom,qode_header_in_grid,wpb-js-composer js-comp-ver-5.6,vc_responsive
 

Dátiles: Un cultivo pionero que transforma la producción y proyecta desarrollo social

La producción de dátiles en el Chaco paraguayo dejó de ser una idea experimental para convertirse en uno de los proyectos agrícolas más innovadores del país.  Aunque las primeras pruebas datan de hace más de dos décadas -con parcelas experimentales impulsadas por técnicos del servicio agropecuario...

Dátiles: Un cultivo pionero que transforma la producción y proyecta desarrollo social

La producción de dátiles en el Chaco paraguayo dejó de ser una idea experimental para convertirse en uno de los proyectos agrícolas más innovadores del país. 

Aunque las primeras pruebas datan de hace más de dos décadas -con parcelas experimentales impulsadas por técnicos del servicio agropecuario de la Cooperativa Chortitzer- el verdadero impulso llegó en 2019, cuando se abrió la posibilidad de importar plantines desde Israel y conformar la sociedad anónima La Herencia SA, hoy pionera en la producción comercial de dátiles en Paraguay. 

En solo cinco años, las primeras cosechas en volumen están en marcha y la iniciativa despierta interés en otros productores, demostrando que en el Chaco es posible diversificar más allá de los cultivos tradicionales.

El éxito del proyecto se explica en gran medida por las condiciones climáticas del Chaco. Matthias Figuerón, representante de La Herencia SA explicó que se aplica un sistema de riego por goteo y agua subterránea profunda para asegurar un manejo eficiente y sostenible. 

Actualmente, La Herencia SA cuenta con 24 hectáreas en producción, en expansión hacia las 44 hectáreas y proyecta llegar a 300 hectáreas en cinco años, con plantas cuyo potencial productivo es cada vez más alto con el paso de los años.

Los dátiles cosechados, de la variedad Medjool -conocida como “la reina de los dátiles” por su tamaño y dulzura- se comercializan en supermercados de Filadelfia, Loma Plata, Neuland, y en Asunción, además de tiendas especializadas y plataformas digitales.

Al tratarse de una fruta de alto valor nutritivo, la demanda es creciente y tiene una buena aceptación del consumidor local, por lo que la empresa apunta a expandir su presencia en Paraguay y luego conquistar mercados regionales como Argentina y Brasil. 

El objetivo es convertir al Chaco en un referente de producción de dátiles frescos y de alta calidad, abrir nuevas oportunidades económicas y demostrar que, con visión y perseverancia, es posible desarrollar cultivos no tradicionales que impulsen el crecimiento social y productivo del país.

Oportunidades y desafíos para la población

La producción, altamente intensiva en mano de obra, demanda alrededor de una persona por hectárea, lo que implica un enorme potencial de empleo. “Cuando lleguemos a nuestro objetivo de las 300 hectáreas, creemos que necesitaremos cerca de 300 personas que estén trabajando en los terrenos”, indicó al programa Nuestro Chaco. 

Esto plantea un desafío y, al mismo tiempo, una oportunidad para impulsar nuevas comunidades y servicios básicos en una zona que hoy carece de infraestructura, pero que podría convertirse en un polo productivo de alto impacto social.

La diversificación agrícola se consolida como una vía real para impulsar el desarrollo sostenible del país, al generar nuevas oportunidades productivas, ampliar las fuentes de ingreso y favorecer un uso más eficiente y resiliente de los recursos.



Recibí las noticias del sector