La infraestructura logística volvió a colocarse en el centro del debate. Desde dos sectores claves para la economía coinciden en que el crecimiento productivo del país ya exige una red vial más robusta, eficiente y sostenible. El director ejecutivo de la Cámara Paraguaya de Exportadores y...
02 Dic Gremios coinciden en que Paraguay será aún más competitivo si se acelera inversión en infraestructura
La infraestructura logística volvió a colocarse en el centro del debate. Desde dos sectores claves para la economía coinciden en que el crecimiento productivo del país ya exige una red vial más robusta, eficiente y sostenible.
El director ejecutivo de la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco), Ing. Hugo Pastore, sostuvo que el avance de la producción agrícola requiere una infraestructura que esté a la altura del volumen que Paraguay mueve hoy y del que proyecta mover en los próximos años.
Pastore destacó la urgencia de culminar obras estratégicas como el Corredor Metropolitano del Este y la consecuente habilitación del segundo puente con Brasil, señalando que el comercio ya alcanzó el límite operativo del paso por el Puente de la Amistad.
“Cuando las rutas no acompañan, se tienen que pagar estadías de los camiones y aumenta la tarifa de flete. Eso termina afectando la competitividad y puede significar incluso perder oportunidades de negocio”, mencionó.
Además, agregó que el hecho de invertir en logística debe ir de la mano de una red vial acorde. “La modernización de nuestra flota implica a su vez una adaptación de la infraestructura existente. La demanda de transporte creció enormemente y necesitamos accesos adecuados a puentes, puertos y fábricas”, refirió.
Si bien reconoció que existen mejoras, explicó que el desarrollo en infraestructura mantiene aún una brecha que es necesario reducir para que el progreso económico del país siga en la misma senda. “Se han hecho mejoras y se han hecho inversiones importantes, pero todavía no es suficiente para el ritmo de crecimiento que está teniendo el país”, dijo.
Por su parte, el Ing. Reinerio Franco, vicepresidente de la Federación Paraguaya de Arroceros (Feparroz), describió un escenario en el que el crecimiento productivo del país avanza más rápido que su infraestructura.
Señaló que en los últimos años “aumentó la red vial, pero necesitamos más”, y explica que el dinamismo de la frontera agrícola, especialmente en el rubro del arroz, no sería posible sin caminos que permitan mover la producción.
“La frontera agrícola, especialmente en arroz, creció muchísimo y lo hizo acompañando las condiciones viales, porque nuestras rutas hacen viable sacar la producción de los campos”, afirmó.
Franco recordó que Paraguay compite directamente con países que tienen ventajas logísticas difíciles de igualar. “Somos un rubro netamente exportador y competimos con arroz producido en Uruguay, Argentina y Brasil. Ellos tienen puertos en ultramar y nosotros tenemos la desventaja logística de tener que llegar hasta esos puertos”, comentó.
El productor detalla que existen proyectos viales con impacto inmediato en la estructura de costos. Explicó que “hay rutas que podrían abaratar como mínimo cinco dólares por tonelada, y que solo con esa mejora el ahorro sería de unos USD 15 millones anuales en transporte”.
En ese sentido, señaló que una mejor infraestructura tiene un efecto multiplicador. “Si se dan esas mejoras viales, el efecto se multiplica porque se vuelven viables zonas que hoy no lo son”, aseguró.
“Paraguay podría crecer fácilmente un 50% por ciento de lo que produce hoy en los próximos cuatro o cinco años”, vaticinó.
Asimismo, indicó que el desarrollo no solo beneficia a los grandes volúmenes exportables, sino también a miles de pequeños productores que quedan aislados por falta de caminos.
“Con buenas rutas desarrollamos el país. Necesitamos acceso a los lugares donde hay pequeños productores que tienen tierra y posibilidad de producir, pero su inviabilidad viene del poco acceso al mercado por falta de rutas”, sostuvo.
Finalmente, destacó que el desarrollo vial no es solo económico, sino territorial. “Facilitar el acceso a nuestras zonas productivas hace que sean mucho más rentables y el desarrollo es geométrico”, indica.
Ese crecimiento potencia la riqueza generada en el campo y ayuda a “evitar migraciones que no siempre son beneficiosas”, reforzando la idea de que una infraestructura adecuada es una herramienta estratégica para equilibrar el país.