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La “industria climática” mueve al menos USD 1.000 millones al día

Por considerarlo de interés para nuestros lectores reproducimos algunos párrafos de la contestación a un comunicado de varias ONGs ambientalistas que el Prof. Albrecht Glaztle posteó en Facebook.  Podría comentar el comunicado de prensa de "Por los Bosques" durante horas, pero me limitaré aquí a unas...

La “industria climática” mueve al menos USD 1.000 millones al día

Por considerarlo de interés para nuestros lectores reproducimos algunos párrafos de la contestación a un comunicado de varias ONGs ambientalistas que el Prof. Albrecht Glaztle posteó en Facebook. 

Podría comentar el comunicado de prensa de «Por los Bosques» durante horas, pero me limitaré aquí a unas pocas observaciones:

  • «Negacionistas del Cambio Climático»: Tengo y he tenido contacto en las últimas dos décadas con docenas de científicos de muy alto nivel en todo el mundo que no comparten el alarmismo climático de la ONU, sino que creen que todos los climas de la Tierra están plenamente dentro de su variabilidad natural. 

No estamos experimentando una “crisis climática” en comparación a los eventos climáticos prehistóricos. Pero ni uno solo de los “negacionistas” niega el cambio climático permanente. Sin embargo, atribuyen a las emisiones antropogénicas de CO2 el papel casi insignificante que un análisis científico serio y honesto les asignaría. 

La ciencia nunca ha sido una cuestión de opiniones mayoritarias. Más bien, me pregunto por qué hay que creer a la “industria climática” mundial, que mueve al menos mil millones de dólares al día. Las acciones y los productos de esta industria climática con su ciencia inherente (por ejemplo, el IPCC y otras numerosas instituciones generosamente provistas de fondos condicionados) no son muy confiables dado que perderían inmediatamente su razón de ser con el cese del alarmismo climático. 

En tales condiciones, es fácil producir mayorías a favor de un problema inflado. El comunicado -de lo que usted- acusa a los «negacionistas» es de lo que hace la ciencia mainstream: «Distorsionar la imagen de la comunidad científica».

  • Los ataques contra el profesor William Happer son totalmente injustificados y carecen de fundamento. El profesor emérito Happer enseñó en el Departamento de Física de la Universidad de Princeton, donde también trabajaron Einstein y Oppenheimer. Usted intenta descalificarlo como lego en climatología haciendo hincapié en que su área de especialización es «sólo» la óptica. Esto demuestra que no tiene ni idea de lo que está hablando. 

La óptica se ocupa de la radiación electromagnética (por ejemplo, la luz). Pero el efecto invernadero consiste en la absorción y reemisión de radiación electromagnética por determinadas moléculas y cuerpos en el aire, por ejemplo, las gotas de agua de las nubes.  

Quizá sólo haya un puñado de físicos en el mundo que tengan el profundo conocimiento de William Happer sobre el complejísimo efecto invernadero y sus interacciones en el mundo real. Él llega a la siguiente conclusión: el potencial de calentamiento del CO2 en el aire está ampliamente saturado con su concentración actual, pero es deficiente como nutriente vegetal.  

En este contexto, no se podría hacer una afirmación más falsa que ésta: «El CO2 afectará negativamente el bienestar de la humanidad e incluso, irá en detrimento de la productividad agrícola». El CO2 es la única fuente de carbono para toda la vida a través de la fotosíntesis y las cadenas alimentarias. Su aumento desde el inicio de la industrialización sólo ha beneficiado a la naturaleza, a la producción primaria bruta, a los rendimientos agrícolas, a la cobertura herbácea y boscosa de la superficie terrestre (especialmente en las zonas áridas) y a la resistencia a la sequía de todas las plantas. 

En este escenario, me gustaría subrayar que, con un doctorado en nutrición vegetal, yo también soy orgulloso miembro de la CO2-Coalition.

En más del 95% de la historia de la Tierra, la concentración de CO2 era varias veces superior a su valor actual y las temperaturas eran a veces más cálidas, a veces más frías que hoy. Desde hace unos dos millones de años, el orden de magnitud del contenido de CO2 se sitúa en su nivel actual y es bastante deficitario. 

Una mirada al Holoceno, últimos 10.000 años desde el final de la última glaciación, nos muestra que el 65% de este tiempo fue más cálido que hoy, a pesar de ser preindustrial, es decir, con niveles de CO2 inferiores. Estos hechos por sí solos nos demuestran que el clima está determinado principalmente por factores distintos del CO2. Desgraciadamente, el IPCC intenta nivelar en gran medida los periodos cálidos prehistóricos. Su visión climatológica comienza alrededor de 1750, en plena Pequeña Edad de Hielo.

Como ya sabrán, soy un conocedor y amante de la naturaleza que adora los paisajes agradables y ricos en especies, incluidos los bosques. Durante toda mi vida profesional me he dedicado a la producción sostenible. 

En este contexto, no puedo dejar de decirles dos aspectos:

1) El 99% de los alimentos consumidos por el ser humano son producidos fuera de los bosques y un 70% en superficies anteriormente deforestadas.

2) Cuando llegué a Paraguay en 1990, la electricidad era más cara en Paraguay que en Alemania. Hoy, debido a la proporción artificialmente alta de fuentes de energía renovables volátiles, es cinco veces más cara en Alemania que en Paraguay. 

No creo que negar o minimizar estos hechos (como lo hacen ustedes) “aboga por el bienestar común de la sociedad», que pretenden perseguir.



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