QUIENES SOMOS
Se ha comprobado a través de la intervención en distintos acontecimientos del acaecer nacional y en la gestión ante los poderes públicos y privados, los beneficios de una acción mancomunada de los gremios del sector productivo.
En estas circunstancias, titulares de varios gremios dieron lugar a la creación de la UNIÓN DE GREMIOS DE LA PRODUCCIÓN el 26 de abril del año 2005. Nace como una entidad privada sin fines de lucro, con personería jurídica y patrimonio propio.
La entidad intergremial, que nuclea en su seno a representantes de la actividad productora rural, agro industrial y agro exportadora, tiene como propósitos:
Identificar los intereses comunes, consensuar políticas de fomento a la producción que promuevan la racional utilización de los recursos naturales dentro de pautas modernas de desarrollo rural sostenible, la intangibilidad de las reservas forestales, la racionalización en la utilización de bosques nativos, el fomento y expansión de la forestación y reforestación.
Actuar en defensa de:
- los intereses comunes y de cada gremio asociado,
- del respeto a la propiedad privada,
- la vigencia de la libertad de mercado,
- la libertad de competencia y
- la austeridad fiscal.
Procurar la identificación, estudio y solución de los problemas relacionados al sector rural, realizando investigaciones científicas, elaborando estadísticas y formulando propuestas con miras a apoyar un sostenido crecimiento económico del sector que conlleve la dignificación del productor rural, que permita el fortalecimiento y expansión de agro industrias a fin de aportar mayor valor agregado a los productos primarios.
Cooperar con las autoridades nacionales en la elaboración de leyes modernas que permitan la certificación de la calidad y sanidad de los productos animales, vegetales y forestales en concordancia con las normas internacionales vigentes y la adopción de políticas fiscales que fomenten la producción y reinversión en las fincas y potencien la posición competitiva de los bienes para su exportación al mercado mundial, minimizando los costos derivados de nuestra situación mediterránea.
En suma, asumir decididamente la debida participación en todos los niveles de actuación nacional e internacional, donde el impacto de la actividad productora rural coadyuve directa o indirectamente en la economía nacional.