“No hay nada que una mujer no pueda hacer”, afirma Blanca Saiki

Doña Blanca Esquivel Saiki, de Pirapó, Itapúa, es un ejemplo del rostro femenino en la producción, el trabajo y el progreso digno. Nos muestra a través de su relato, la lucha de la mujer del campo por liderar en el sector rural para el desarrollo y la transformación del Paraguay.

“En primer lugar, no vengo de una familia de agricultores. Me dediqué a la agricultura recién cuando me casé, porque mi marido es productor, y como en aquel entonces nuestra situación económica no era tan buena, no podíamos contratar empleados que nos ayuden, así que empecé a trabajar en la chacra”, relató Blanca

Comentó que empezaron sembrando soja en 150 hectáreas, y hoy día tienen 500 hectáreas, con una producción de 3. 500 kg/ha. “Me interesé cada vez más en la agricultura, acompañaba a mi marido en las labores de la chacra e incluso llegué a ser tractorista y camionera; transportaba los granos y llevaba a mis hijos pequeños conmigo”, reveló.

Para Blanca no existen barreras, pudo lograr todas sus metas y hoy disfruta de las recompensas, pero también alega que la agricultura es cada vez más difícil en estos tiempos y no sólo por los factores climáticos.

“Nos aprietan mucho en la ciudad con los famosos impuestazos, ya que los agricultores trabajamos en base a cuentas por banco, por lo tanto, tenemos compromisos a cubrir después de una cosecha, por ejemplo.  Por otro lado, dependemos mucho del mercado internacional, a veces hay buenos precios y a veces no tanto; en la agricultura todo es muy fluctuante”, manifestó.

Liderazgo y compromiso en el sector productivo

Además de ser dirigente de la Coordinadora Agrícola del Paraguay CAP, Doña Blanca fue invitada para integrar un proyecto de la plataforma de Soja de la Organización de los Estados Americanos OEA.

“La mujer puede hacer todo lo que se proponga, no hay nada difícil. Todo es cuestión de decisión y de carácter. Yo no creo que haya algo que no pueda hacer una mujer” finalizó Esquivel.