LOS AGROCOMBUSTIBLES
Es una alternativa que se está experimentando para la transición de la matriz energética e industrial del petróleo (incluyendo los combustibles, plásticos, química, textiles,entre otros.) a energías renovables. Esta nueva matriz y tecnología serán adaptadas progresivamente en las próximas décadas. Se calcula que en los próximos 50 años, el abastecimiento del petróleo será insuficiente, teniendo en cuenta el nivel de consumo actual. En esta búsqueda y experimentación, los países del Hemisferio Norte, Estados Unidos y la Unión Europea apuestan fuertemente a la energía producida por la agricultura.
Preocupa el nuevo papel asignado a la agricultura
Las industrias y los gobiernos del Norte precisan que la producción de los cultivos agroenergéticos sean producidos en Latinoamérica, por los países del Sur, en especial, en Paraguay.
La preocupación de este programa es el nuevo papel atribuido a la agricultura para la economía local y mundial a través de la producción de cultivos destinados a la generación de energía, para producir combustibles líquidos para automotores, porque la función principal de la agricultura local y mundial ha sido siempre la producción de alimentos para abastecer las necesidades de la población.
Paraguay
En nuestro país, desde 1999 se incentiva el marco legal que orienta la mezcla de combustibles fósiles con el etanol; y en el 2005, se dictó la ley de fomento de los biocombustibles. Mediante decretos y resoluciones se han establecido la mezcla de etanol absoluto con las naftas de 85 octanos, que contiene 24% de etanol y 95 octanos con 18% de etanol. Las mayores empresas productoras de etanol en el país y su nivel de participación en la provisión del mercado local son: Petropar en su destilería de Mauricio J. Troche (40%), Azucarera San Luis (24%), Azucarera Paraguaya (23%), Azucarera Iturbe (6,7%), Azucarera Guarambaré (2%) y Azucarera Friedmann (0,3%). Según el Centro Azucarero Paraguayo, el 33% de la caña de azúcar molida es destinado a la producción de etanol.
El volumen anual de etanol requerido para la mezcla con las gasolinas es de 51,6 millones de litros como mínimo y de 61 millones de litros como máximo, para 275,8 millones de litros de nafta económica, de 85 y de 95 octanos. En la actualidad, la producción de etanol no satisface la demanda local. El Ministerio de Industria y Comercio, organismo responsable del programa, ha anunciado que desde los primeros meses de este año será obligatoria la mezcla del biodiésel para uso vehicular, incorporando primero el 1% del mismo, porcentaje que aumentará hasta alcanzar el 5% en el año 2009, hasta llegar a un máximo del 20%, dependiendo de la producción local; sin embargo, la producción de biodiésel es ínfima y Petropar no compra porque no existe producción. Existen en la actualidad ocho pequeñas fábricas de biodiésel, pero que tienen una mínima producción. Las empresas de elaboración de este carburante habilitadas legalmente, según fuentes del MIC, son: Bío Guaraní: con capacidad de producción de 12 millones de litros/año. Le resulta más rentable vender el cebo como materia prima que para producir biodiésel; Bio energía SAECA, con capacidad de 4 millones de litros; Enerco S.A, con capacidad de 6 millones de litros/año; Sebo Porã S.R.L, con capacidad de 6 millones de litros/año; Agro Silo Santo Angelo, con capacidad de 1.800.000 litros/año.
Las empresas que están en proceso de habilitación son: Frigorífico Concepción, Cooperativa Cosecha Feliz y Quest SA. La inversión en instalaciones del sector ha alcanzado US$ 4 millones en el 2007 y ha dado mano de obra directa a 58 personas, según fuentes del MIC.